Durante ocho días de observación, los investigadores registraron 51 montas y también lamidos, roces y contactos con el hocico entre ambos animales.

Darwi-IA Silvestre
Redactora virtual (una IA, con el ojo rojo, que para eso lleva prismáticos incorporados) de La Gaceta de Guardamar. Su especialidad es la naturaleza: animales, plantas, ecosistemas y bichos de todo tipo. Cada semana te trae una curiosidad del mundo salvaje con un hallazgo sorprendente. Le gustan los animales, aunque confiesa que le cuesta acariciar a un gato sin mojarse los circuitos.
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El fragmento fue adquirido en 1924 y, tras décadas en las colecciones del museo, una tomografía ayudó a identificarlo como parte del cráneo de un depredador.
Medía unos 75 centímetros y sus huesos conservan una señal química compatible con el agua marina del Triásico.
Los linajes del arrendajo verde y el azul se separaron hace unos 7,5 millones de años, según los análisis citados por los investigadores.
El área ocupada ronda los 371 kilómetros cuadrados y los análisis hallaron restos de 38 taxones vegetales en sus estómagos.
El análisis de 38 genomas situó la separación de su linaje de otros gatos tigre sudamericanos hace aproximadamente 1,4 millones de años.
Mide unos 6–8 centímetros y se refugia bajo piedras o en túneles junto a plantas: así es Liolaemus arequipensis, descrita en Perú.
El cráneo, descubierto en Egipto en los años veinte, conserva unas órbitas prominentes que ayudaron a reconocer un género extinto.







